Extraordinario poeta, Eleazar León fue egresado de la Escuela de Letras y allí se desempeñó como profesor en distintas cátedras. Al momento de la publicación de este libro era jefe de la Cátedra de Creación Literaria.

 

Compañero de Iván Feo durante la carrera de Letras, compartieron la experiencia de la llamada Renovación de Letras en 1969.

Cabe aquí el prólogo, el "previo" escrito por el director de Tosca para la edición original del libro

Caricias, Ángeles y Demonios.

Texto de contraportada

Previo

 

Veinticinco páginas de un ensayo (¿es este ensayo un  fin en si mismo o el prólogo a un libro que torcerá sin aparecer nunca?). Dieciséis poemas que parten de títulos incluidos en una película (¿son estos poemas, anteriores al film, tal como el epígrafe que lo preside?). Ciento nueve páginas de una conversación entre viejos carnívoros sobre algo, alguna cosa, que no termina de tomar foco, de adquirir nitidez.

Asunto de una película, asunto de este libro que es sólo vanas orientaciones y asunto de la vida. Si en algún momento estas curiosas páginas, fragmentarias y amadamente serias, cobran sentido, será en la medida en que descubramos que se deben a las cosas que no dicen tratar. Aunque, también es verdad que: el arte reinando sobre esta miserable vida, podría ser el fin, el medio y la razón de ser de estos apasionados textos.

 

Eleazar León, junto a Néstor Francia, Silvio Orta y César Díaz, constituyen mi vínculo vivo, móvil, íntimo y emotivo con aquel movimiento llamado Renovación de Letras que me enseñó lo que la relación con Eleazar León me recuerda todos los días: "hay que pulverizar la coherencia…porque resulta artificiosa, hay que regresar a la fragmentación, a la ambigüedad, a la multiplicidad de sentidos y a una forma de coherencia ajena a la del discurso convencional".

 

Eleazar León escribe para nosotros a instancia mía, una vez que supe que Tosca la verdadera historia  le había parecido una buena película. Cedió a mi petición inmediatamente y sólo "sugirió" poder estructurar el texto a que hubiere lugar, con la más absoluta libertad. 

 

A Eleazar León, mi amigo, debo un tono de pensar que modula mis preocupaciones terrenas y las convierte en esperanza de cosas buenas, compartidas, profundamente reales y posibles, por lo tanto, debo afirmar que un libro como éste no escurre el bulto de celebrar una amistad: vieja amistad por su transcurso y juvenil amistad por su rara capacidad de instigarse permanentemente.

                                                                 Iván Feo

Otros libros de Eleazar León

Precipicio de pájaros (plaquette)

Por lo que tienes de ceniza 1975

De mis manos el agua 1975

Estación durable 1976

Cruce de caminos 1977

A la orilla de los días 1982

Palabras del actor en el

café de la noche 1982

Reverencial 1991

Ejercicio para demonios 1992

Cuartetas 1993

El ángel otra vez malo 1997

Descampado 1999

Papeles para un adiós 2004

Sonetos peregrinos 2005